El ajo es un producto sencillo y accesible que se puede incluir fácilmente en la dieta diaria. Se puede añadir a ensaladas, sopas, guarniciones o hornear junto con otras verduras, haciendo que los platos sean más sabrosos y nutritivos.
El consumo regular de ajo ayuda a mantener la energía y la sensación de ligereza durante el día. Contiene componentes naturales que ayudan a mantener el sistema inmunológico, especialmente en la temporada de frío.
El ajo combina bien con verduras, cereales y productos proteicos, lo que hace que la alimentación sea variada y equilibrada.
Incluir el ajo en el menú diario es una forma sencilla de mantener el sistema inmunológico y el bienestar general, y de hacer que la alimentación sea sabrosa y saludable todos los días.
